Así, la potencia asiática realizó transacciones por valor de unos 6.400 millones de euros durante el pasado año, copando el 33 por ciento del mercado. Además, la cotización de los artistas chinos ha subido vertiginosamente y sus obras protagonizaron los seis lotes más caros.
Debido a esta tendencia, Pekín ya ocupa el segundo lugar en el mercado global del arte por detrás de Nueva York, con un volumen de negocio de unos 1.600 millones de euros. A esto hay que sumar la importancia que están adquiriendo casas de subastas como Poly International, China Guardian o Beijing Art Auction, situadas entre las diez más importantes del mundo.
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